Los peques del cole aprendemos con Jesús.



Cita: Juan 15, 12-14.
“12 Este es mi mandamiento: que se amen los unos a los otros
como yo los he amado. 13 Nadie tiene mayor amor
que el que da su vida por sus amigos.
14 Ustedes son mis amigos, si hacen lo que yo les mando.”

Nuestro mejor Maestro se llama....

                               
es el amigo de los niños que nos enseña el camino al cielo.
Todos los días damos a Jesús los buenos días antes de empezar y le pedimos que nos enseñe a ser buenos.
Así cantamos  los verdes y azules de tres años.....El amor de Jesús aquí está. Jesús llama a todos los niños del mundo a subir a su barca, Él es nuestro capitán
                                     
                                                                 
Ahora Iñaki nos enseña a rezar la oración preferida de los amigos de Jesús, el Padrenuestro. A Íñigo  le gusta rezar a su Ángel de la Guarda.
Andrea le dice a  Jesús cuanto le quiere.
 Daniel se despide de Jesús antes de dormir.
Jade y Leyre nos dicen cantando que tienen un amigo que las ama. Y este precioso cuarteto nos canta que cuidarán las luz que Jesús ha encendido en su corazón, para que nada malo la apague.
Aitor y Amaia nos hacen la contraseña,  la cruz. es  la señal de los cristianos, los amigos de Jesús. Iker e Iñaki también se la saben. 
               
Helena aprende a llamar a Jesús en castellano.
A Irene le gusta mucho hablar con María, nuestra mamá del cielo.
Antes de almorzar hacemos un ratico de silencio y pensamos en la suerte que tenemos con tanta comida rica que nos prepara mamá, y luego damos gracias a Dios por los alimentos y pedimos por todas las personas que no tienen.
                                   
El conejito de Pascua, feliz por que Jesús a resucitado, está vivo, ha venido a nuestra clase a contarnos esta gran verdad y  regalarnos huevos de Chocolate. Tenía la tripa llena, los ha escondido por toda la clase y nosotros los hemos buscado y una vez encontrado no los hemos comido. ¡ Están deliciosos!
Y os deseamos a todos   ¡FELIZ PASCUA!









































































Hermandad de la Pasión

En la última semana de Cuaresma los niños y niñas 3º de Primaria trabajan el tema de la Pasión de Jesús.

LECTURA DE LA PASIÓN PARA GENTE MENUDA
Adaptación del texto de la Biblia infantil “Tu primera Biblia” de la editorial Edebé


Era día de fiesta. El pueblo de Dios recordaba cómo los había rescatado de Egipto hacía mucho tiempo. Jesús se reunió para cenar con sus amigos.
Antes de sentarse a la mesa, Jesús cogió una palangana llena de agua  y una toalla. Se arrodilló y comenzó a lavarles los pies, sucios después de haber caminado durante todo el día. 
Pedro:  (Con tono avergonzado)
- Señor, ¿lavarme los pies tú a mí? –le dijo Pedro- Jamás permitiré que me laves los pies.
Jesús:
– Pedro, deja que te lave. Yo os quiero muchísimo y hago todo por vosotros. Quiero que vosotros hagáis lo mismo, que os cuidéis los unos a los otros del mismo modo que yo cuido de vosotros.
Era la hora de la cena. Jesús y sus amigos se sentaron a la mesa.
Jesús cogió un trozo de pan, dio gracias por él y lo partió en trozos para compartirlo con todos.
Jesús:
- Este es mi cuerpo que va a ser entregado por vosotros.
Cogió también una copa de vino, dio gracias a Dios por ella y se la pasó a los discípulos.
Jesús:
- Esta es mi sangre, mi vida, que será derramada para salvaros. Cuando ya no esté con vosotros, haced esto para recordarme.
Se había hecho de noche. Judas, el amigo traidor, había salido para buscar a los  enemigos de Jesús y llevarlos hasta él. Jesús les dijo:
Jesús:
- Antes de que termine la noche, todos vosotros me abandonaréis.
Pedro: (Con tono extrañado)
- ¡Yo no! -protestó Pedro- nunca te dejaré.
Jesús:
– Sí, tú también lo harás.
Los amigos de Jesús estaban muy tristes porque no querían que muriese. El les
explicaba:
Jesús:
- Voy a ir con mi Padre Dios, pero volveré. Todos vosotros confiáis en Dios, ahora confiad en mí. Siempre os querré. Si vosotros realmente me queréis, os amaréis unos a otros.
Después, salieron hacia el monte de los Olivos. Jesús un poco apartado y mientras sus amigos se quedaban dormidos, comenzó a hablar con Dios.
Jesús: (Con tono angustiado)
- Padre, tú me quieres y puedes hacerlo todo. Por favor, sálvame de esta terrible muerte, a no ser que tenga que suceder, así que no sea como yo quiero, sino como tú quieras.
De repente, unas antorchas brillaron entre los árboles. Se acercaba gente. Eran soldados. Judas los guiaba.
Judas:
- ¡Hola, Maestro! -dijo Judas mientras se acercaba a Jesús.
Jesús:
- ¿A quién buscáis?
Soldados:
- A Jesús de Nazaret.
Jesús:  Yo soy
Pedro, aunque tenía miedo, les siguió y esperó fuera del lugar al que habían llevado a Jesús. Una mujer le preguntó:
Mujer:
- ¿No eres tú uno de sus amigos?
Pedro: (Con miedo)
- Yo no.
Las mujeres insistían, pero Pedro decía que no conocía a Jesús porque tenía muchísimo miedo de que lo apresaran a él también.
Después, Pedro lo sintió mucho y estaba tan triste por haber abandonado a Jesús que cuando Jesús le miró se puso a llorar.
Poncio Pilato, amigo del emperador romano, era el que mandaba en la ciudad.
Poncio Pilato: (Inseguro)
- No veo que Jesús haya hecho nada malo.
Gente: (Gritando)
- Síiiiiiiii, dice mentiras acerca de Dios, ¡¡¡crucifícalo, crucifícalo!!!,
gritaban los que no querían a Jesús. No creían que Jesús era el Rey prometido por Dios.
Poncio Pilato tenía miedo de la gente.
Poncio Pilato:
- Haré lo que me pedís, pero no me echéis la culpa de nada.
Y lo entregó a los soldados.
Lo llevaron cargando con su cruz al monte Calvario y lo clavaron en la cruz en medio de otros dos prisioneros. Uno a cada lado de Jesús. Su madre, María y su amigo Juan estaban a sus pies, rezando.
Jesús no odiaba a los soldados que lo habían clavado en la cruz, a pesar de todo el mal que le estaban haciendo.
Jesús:
- Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen.
(HACER  PAUSA)
Al final, Jesús, dando un fuerte gritó, inclinó la cabeza y murió.
Ese día fue el día más triste.
Dos amigos descolgaron a Jesús de la cruz y  llevaron el cuerpo a la sepultura, que era una especie de cueva con una piedra grande y pesada que cerraba la entrada.
Envolvieron el cuerpo de Jesús  y lo dejaron allí. Las mujeres muy tristes, se fueron, pero volverían.
Era domingo por la mañana, muy temprano. Las mujeres se dirigieron a la sepultura de Jesús:
Mujer 1: (Sorprendida y asustada)
- Pero… ¿Dónde está la piedra grande y pesada? ¿Quién la ha movido?
Mujer 2: (Sorprendida y asustada)
- ¡El cuerpo de Jesús no está aquí! ¡Se ha ido!
Las mujeres muy asustadas corrieron a contárselo a los demás amigos de Jesús.

Para completar el trabajo en el aula....¡Nos vamos de excursión! Visitamos la Hermandad de la Pasión de Pamplona y aquí tenemos un recuerdo de una bonita e interesante mañana.




La cuaresma y la oración del Vía Crucis



Oración del Vía Crucis
El Vía crucis consiste en la meditación de los pasos de Jesús en su camino al calvario hasta su crucifixión y muerte.
El Vía Crucis o Camino a la Cruz es una de las más antiguas devociones practicadas por los Católicos en todo el mundo.









Peregrinación


                   

                                     


¿Qué son las ..

Las Javieradas o marchas a Javier son una peregrinación del Pueblo de Dios convocada por el Arzobispo de Pamplona y Tudela al Castillo de San Francisco Javier, Patrono de las Misiones y de Navarra.
Tiene un carácter popular, festivo, penitencial y misionero.

Apuntes para la historia de las Javieradas.
J.M.Aícua Marín
     El antecedente primero fue la peregrinación organizada por la Diputación Foral de Navarra el 4 de marzo de 1886 en acción de  gracias a  San Francisco Javier por no sufrir la epidemia del cólera.
     Sin embargo  la primera Javierada oficial  fue realizada el 10 de marzo de 1940, protagoniza por la Hermandad de Caballeros Voluntarios de la Cruz. Unos cinco mil peregrinos recibieron la bendición del obispo Olaechea.
      Es en 1941 cuando se el obispo D. Marcelino Olaechea convoca de modo oficial la primera la Javierada el segundo domingo de marzo. Con el paso del tiempo la organización de la misma cayó en manos de la Acción Católica dirigida por D. Santos Beriguistáin.
     El nombre de Javierada fue el resultado final de la utilización de varios nombres, Peregrinación a Javier, Marcha a Javier y Javieradas. Este último se fue imponiendo hasta el día de hoy. Su nombre proviene de unir Javier con el sufijo "ada" que indica sobreabundancia. De  cruz, cruzada, de  Javier,  javierada.
     En principio las javieradas se dividieron en los dos primeros domingos de marzo coincidiendo con la novena de la gracia en el Castillo, denominadas javierada masculina  y femenina  Con el tiempo fueron haciendo mixtas las dos, y  llamándose sin más Primera y Segunda. Pasado el tiempo la segunda javierada se adelantó  a  el  sábado segundo por la tarde, con un tono más festivo y familiar.             Entre ambas javieradas oficiales surgieron nuevas con un tono menor y más específico como la  de zonas y vicarías pastorales, sacerdotes,  monasterios, de asociaciones de la mujeres, jubilados..
     Hoy Posteriormente surgió la Javieradas del dolor en torno a Pentecostés, hoy llamada Javierada de los mayores y los  enfermos y la Javierada escolar ambas en torno al mes de mayo.
     En la javierada se viven  tres momentos fuertes: la marcha o andadura desde el origen de salida hasta el castillo; el viacrucis desde Sangüesa hasta Javier de unos 8 km de distancia y la Eucaristía presidida por el Arzobispo en la gran explanada del castillo.

¿Qué es una peregrinación?
                   
      La vida de las personas es como un camino que nos lleva hacia Dios y en el que somos guiados por Jesús. Una forma de expresar que somos caminantes a lo largo de toda la vida son las peregrinaciones, de larga tradición en la Iglesia.
      UNA PEREGRINACIÓN ES un viaje con intención religiosa a un santuario o lugar sagrado efectuado por un creyente o grupo de creyentes.
      Se trata de ir a un lugar donde el caminante o peregrino siente de una manera especial el amor de Dios y la intercesión de la Virgen o los santos.
¿Qué nos permiten las peregrinaciones?
     -Las peregrinaciones favorecen la práctica de algunos valores cristianos: compartir, convivir, escuchar, celebrar....
     -Las peregrinaciones permiten manifestar públicamente la pertenencia a la Iglesia y dar un testimonio de fe.
Recuerda las palabras de Juan Pablo II..." El cristiano es ante todo un peregrino, y la Iglesia es un pueblo peregrino".

Para guardar en la memoria....
"SIGUIENDO A JESÚS, LA IGLESIA ESTÁ EN CAMINO HACIA DIOS Y LOS EXPRESA MEDIANTE LAS PEREGRINACIONES"

Tiempo de Conversión

Miércoles de cenizas
                          

Inicio de la Cuaresma

La imposición de las cenizas nos recuerda que nuestra vida en la tierra es pasajera y que nuestra vida definitiva se encuentra en el Cielo
Miércoles de Ceniza:  el inicio de la CuaresmaLa Cuaresma comienza con el  Miércoles  de Ceniza y es un tiempo de oración, penitencia y ayuno. Cuarenta días que la Iglesia marca para la conversión del corazón
Las palabras que se usan para la imposición de cenizas,
son:
“Concédenos, Señor, el perdón y haznos pasar del pecado a la gracia y de la muerte a la vida”
“Recuerda que polvo eres y en polvo te convertirás"
“Arrepiéntete y cree en el Evangelio”.                             
Origen de la costumbre
Antiguamente los judíos acostumbraban cubrirse de ceniza cuando hacían algún sacrificio y los ninivitas también usaban la ceniza como signo de su deseo de conversión de su mala vida a una vida con Dios.
En los primeros siglos de la Iglesia, las personas que querían recibir el Sacramento de la Reconciliación el Jueves Santo, se ponían ceniza en la cabeza y se presentaban ante la comunidad vestidos con un "hábito penitencial". Esto representaba su voluntad de convertirse.
En el año 384 d.C., la Cuaresma adquirió un sentido penitencial para todos los cristianos y desde el siglo XI, la Iglesia de Roma acostumbra poner las cenizas al iniciar los 40 días de penitencia y conversión.
Las cenizas que se utilizan se obtienen quemando las palmas usadas el Domingo de Ramos de año anterior. Esto nos recuerda que lo que fue signo de gloria pronto se reduce a nada.
También, fue usado el período de Cuaresma para preparar a los que iban a recibir el Bautismo la noche de Pascua, imitando a Cristo con sus 40 días de ayuno.
La imposición de ceniza es una costumbre que nos recuerda que algún día vamos a morir y que nuestro cuerpo se va a convertir en polvo. Nos enseña que todo lo material que tengamos aquí se acaba. En cambio, todo el bien que tengamos en nuestra alma nos lo vamos a llevar a la eternidad. Al final de nuestra vida, sólo nos llevaremos aquello que hayamos hecho por Dios y por nuestros hermanos los hombres.
Cuando el sacerdote nos pone la ceniza, debemos tener una actitud de querer mejorar, de querer tener amistad con Dios. La ceniza se le impone a los niños y a los adultos.
Significado del carnaval al inicio de la Cuaresma

La palabra carnaval significa adiós a la carne y su origen se remonta a los tiempos antiguos en los que por falta de métodos de refrigeración adecuados, los cristianos tenían la necesidad de acabar, antes de que empezara la Cuaresma, con todos los productos que no se podían consumir durante ese período (no sólo carne, sino también leche, huevo, etc.)
Con este pretexto, en muchas localidades se organizaban el martes anterior al miércoles de ceniza, fiestas populares llamadas carnavales en los que se consumían todos los productos que se podrían echar a perder durante la cuaresma.
Muy pronto empezó a degenerar el sentido del carnaval, convirtiéndose en un pretexto para organizar grandes comilonas y para realizar también todos los actos de los cuales se "arrepentirían" durante la cuaresma, enmarcados por una serie de festejos y desfiles en los que se exaltan los placeres de la carne de forma exagerada, tal como sigue sucediendo en la actualidad en los carnavales de algunas ciudades, como en Río de Janeiro o Nuevo Orleans.
El ayuno y la abstinencia
El miércoles de ceniza y el viernes santo son días de ayuno y abstinencia. La abstinencia obliga a partir de los 14 años y el ayuno de los 18 hasta los 59 años. El ayuno consiste hacer una sola comida fuerte al día y la abstinencia es no comer carne. Este es un modo de pedirle perdón a Dios por haberlo ofendido y decirle que queremos cambiar de vida para agradarlo siempre.
La oración
La oración en este tiempo es importante, ya que nos ayuda a estar más cerca de Dios para poder cambiar lo que necesitemos cambiar de nuestro interior. Necesitamos convertirnos, abandonando el pecado que nos aleja de Dios. Cambiar nuestra forma de vivir para que sea Dios el centro de nuestra vida. Sólo en la oración encontraremos el amor de Dios y la dulce y amorosa exigencia de su voluntad.
Para que nuestra oración tenga frutos, debemos evitar lo siguiente:
La hipocresía: Jesús no quiere que oremos para que los demás nos vean llamando la atención con nuestra actitud exterior. Lo que importa es nuestra actitud interior.
La disipación: Esto quiere decir que hay que evitar las distracciones lo más posible. Preparar nuestra oración, el tiempo y el lugar donde se va a llevar a cabo para podernos poner en presencia de Dios.
La multitud de palabras: Esto quiere decir que no se trata de hablar mucho o repetir oraciones de memoria sino de escuchar a Dios. La oración es conformarnos con Él; nuestros deseos, nuestras intenciones y nuestras necesidades. Por eso no necesitamos decirle muchas cosas. La sinceridad que usemos debe salir de lo profundo de nuestro corazón porque a Dios no se le puede engañar.
El sacrificio

Al hacer sacrificios (cuyo significado es "hacer sagradas las cosas"), debemos hacerlos con alegría, ya que es por amor a Dios. Si no lo hacemos así, causaremos lástima y compasión y perderemos la recompensa de la felicidad eterna. Dios es el que ve nuestro sacrificio desde el cielo y es el que nos va a recompensar. “Cuando ayunéis no aparezcáis tristes, como los hipócritas que desfiguran su rostro para que los hombres vean que ayunan; en verdad os digo, ya recibieron su recompensa. Tú cuando ayunes, úngete la cabeza y lava tu cara para que no vean los hombres que ayunas, sino Tu Padre, que está en lo secreto: y tu padre que ve en lo secreto, te recompensará. “ (Mt 6,6)”

Conclusión

Como vemos, la ceniza no es un rito mágico, no nos quita nuestros pecados, para ello tenemos el Sacramento de la Reconciliación. Es un signo de arrepentimiento, de penitencia, pero sobre todo de conversión. Es el inicio del camino de la Cuaresma, para acompañar a Jesús desde su desierto hasta el día de su triunfo que es el Domingo de Resurrección.
Debe ser un tiempo de reflexión de nuestra vida, de entender a donde vamos, de analizar cómo es nuestro comportamiento con nuestra familia y en general con todos los seres que nos rodean
En estos momentos al reflexionar sobre nuestra vida, debemos convertirla de ahora en adelante en un seguimiento a Jesús, profundizando en su mensaje de amor y acercándonos en esta Cuaresma al Sacramento de la Reconciliación (también llamado confesión), que como su nombre mismo nos dice, representa reconciliarnos con Dios y sin reconciliarnos con Dios y convertirnos  internamente, no podremos seguirle adecuadamente.
Está Reconciliación con Dios está integrada por el Arrepentimiento, la Confesión de nuestros pecados, la Penitencia y finalmente la Conversión.
El arrepentimiento debe ser sincero, reconocer que las faltas que hemos cometido (como decimos en el Yo Pecador: en pensamiento, palabra, obra y omisión), no las debimos realizar y que tenemos el firme propósito de no volverlas a cometer.
La confesión de nuestros pecados.- el arrepentimiento de nuestras faltas, por sí mismo no las borra, sino que necesitamos para ello la gracia de Dios, la cual llega a nosotros por la absolución de nuestros pecados expresada por el sacerdote en la confesión.
La penitencia que debemos cumplir empieza desde luego por la que nos imponga el sacerdote en el Sacramento de la Reconciliación, pero debemos continuar con la oración, que es la comunicación íntima con Dios, con el ayuno, que además del que manda la Iglesia en determinados días, es la renuncia voluntaria a diferentes satisfactores con la intención de agradar a Dios y con la caridad hacia el prójimo.
Y finalmente la Conversión que como hemos dicho es ir hacia delante, es el seguimiento a Jesús.
Es un tiempo de pedir perdón a Dios y a nuestro prójimo, pero es también un tiempo de perdonar a todos los que de alguna forma nos han ofendido o nos han hecho algún daño. Pero debemos perdonar antes y sin necesidad de que nadie nos pida perdón, recordemos como decimos en el Padre Nuestro, muchas veces repitiéndolo sin meditar en su significado, que debemos pedir perdón a nuestro Padre, pero antes tenemos que haber perdonado sinceramente a los demás.
Y terminemos recorriendo al revés nuestra frase inicial, diciendo que debemos escuchar y leer el Evangelio, meditarlo y Creer en él y con ello Convertir nuestra vida, siguiendo las palabras del Evangelio y evangelizando, es decir transmitiendo su mensaje con nuestras acciones y nuestras palabras.
Fuente
http://es.catholic.net/celebraciones/120/301/articulo.php?id=125
Publicado por materialesreligion@gmail.com en 11:57